"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

03 mayo 2009

Nos vamos de paseo...me acompañan ???



BRITAIN FOR LESS



"Bath,elegante, literaria y pasada por agua"




La ciudad inglesa ya no es sólo atractiva por sus beneficiosas aguas termales, sino por sí misma. No en vano, su fisonomía trazada a base de piedras doradas la ha llevado a ser Patrimonio de la Humanidad. Sin olvidar el halo romántico que remite a las novelas de Jane Austen.


Desde hace más de dos mil años, esta ciudad en el suroeste de Inglaterra ha sido interrumpidamente uno de los lugares más visitados del país. Pero si durante mucho tiempo fue privilegio de unos pocos, ahora no puede ser más asequible. El secreto, en un principio, estaba en sus aguas, las únicas de carácter termal con propiedades terapéuticas en esta parte del mundo aunque, con el tiempo, su mayor atractivo fue la ciudad en sí misma.




Toda ella fue construida con una piedra de color dorado que contribuye a unificar su fisonomía y a darle ese aspecto grandioso que le ha valido ser declarada en 1987 Patrimonio de la Humanidad. Hay monumentos de muchas épocas: de los romanos nos queda el complejo de las termas y el templo dedicado a Minerva, en un perfecto estado de conservación; de la Edad Media nos ha llegado, en cambio, una hermosa abadía cuyos orígenes se remontan al S.VII, aunque lo que vemos hoy en día es un edificio de estilo románico normando con añadidos góticos de carácter perpendicular.


Entre plazas geométricas

También los estuardos durante los S.XVI y XVII siguieron con un programa de embellecimiento, pero habría que esperar al S.XVIII para que la ciudad adquiriese su actual fisononomía. John Wood padre y John Wood hijo diseñaron el modelo perfecto de una ciudad neoclásica, inspirándose no sólo en tratados de arquitectura sino también en los principios de la masonería.

En muy pocos años, las suaves colinas que rodeaban el centro urbano se llenaron de elegantes calles y plazas perfectamente geométricas, culminando en el Circus que recuerda el sol y tiene las mismas dimensionas que el Círculo de Piedra de Stonehenge y en el Royal Crescent que reproduce la silueta de la luna creciente. Muchos de los ricos y famosos británicos de su época adquirieron una casa en Bath.


Sin duda, la escritora Jane Austen fue en gran parte responsable de dar conocer a través de sus novelas aquel ambiente de lujo y refinamiento que Bath vivió desde finales del S.XVIII a mediados del S.XIX. La huella de los Wood sigue presente por todo el centro histórico, incluidas calles comerciales como Milsom Street, donde una antigua capilla se ha transformado en Museo de la Arquitectura. Allí se cuenta cómo otros grandes arquitectos del XVIII colaboraron a la grandeza de este balneario, incluido Robert Adam, quien diseñó el curioso puente de Pulteney sobre el río Avon, que comunica la ciudad con la cercana Bristol y el océano Atlántico.




En el Museo de la Moda

Por otra parte, Assembly Rooms, uno de sus edificios más emblemáticos, se ha transformado en el Fashion Museum, donde se exhiben de forma rotatoria sus más de 30.000 piezas, abarcando la historia del traje desde el S.XVI hasta nuestros día. A pesar de sus reducidas dimensiones, Bath ha sido una referencia en la moda británica desde hace siglos y sigue siéndolo de alguna forma, con media docena de zonas distintas donde tomarle el pulso a las últimas tendencias y ver hasta que punto lo vintage sigue marcando estilo.

La máxima atracción vuelve a ser su centro termal, que reabrió sus puertas tras una espectacular reforma del arquitecto Nicholas Grimshaw (responsable del nuevo centro cultural de Caixa Galicia en La Coruña). Ha creado una piscina al aire libre en el punto más alto, desde donde es posible bañarse en cualquier momento del año, admirando al mismo tiempo una visión panorámica de toda la ciudad. Por 10 euros más de la entrada básica se tiene acceso al recinto al atardecer para ver las estrellas desde la piscina, incluyendo en el precio una cena ligera.




Espero les haya gustado el paseo de hoy!!!!!!!!




1 comentario:

Sony dijo...

que ilusion seria,te imaginas las dos relajadas en la piscina con una copita de champagne en la mano,contemplando la ciudad,las estrellas y disfrutando luego de una cena!!!!!!!!que lindo,eso si que es vida amiga!!!!y lo demas patrañas jajajajajjajaja.
un besote amiga y a soñar que un dia visitemos estos lugares.

mariposas

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