"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

17 mayo 2009

"Somos demaciados en el mundo"???







El naturalista David Attenborough reabre el debate sobre la excesiva población del planeta, que ya ha superado los 6.800 millones.





¿Hay demasiada gente en el mundo? El célebre naturalista británico sir David Attenborough cree que sí. Ha afirmado que los más de 6.830.000 humanos que vivimos en la Tierra superamos el cupo de los que el planeta puede aguantar. Director y presentador de numerosos documentales de la cadena BBC sobre la naturaleza, Attenborough está a favor de reducir la población con el fin de proteger el medio ambiente, opinión que ha generado una fuerte polémica.
«He visto la vida salvaje amenazada bajo la creciente presión humana. Pero no por la economía o la tecnología, detrás de cada amenaza está la aterradora explosión demográfica», explica el naturalista en la página web de la organización Optimum Population Trust (OPT) -www.optimumpopulation.org-, a la que se ha unido como patrono y que aboga por mermar la población de Gran Bretaña.





En la página de OPT se puede observar un contador que suma los nacimientos que se producen en todo el mundo. El ritmo oscila entre 3 y 4 alumbramientos por segundo. Para la organización, es excesivo. Un contador similar instalado en la ONU alcanzó en octubre de 1999 el número 6.000.000.000. Como símbolo de concordia, se decidió adjudicar el honor de encarnarlo en un niño nacido en Sarajevo de padres bosnios musulmanes. El entonces secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, visitó a la familia y reconoció oficialmente a la criatura como el habitante 6.000 millones de la Tierra. En apenas 10 años se le han sumado 830 millones más. OPT prevé que para 2050 la población mundial rebasará los 9.100 millones. «Esto es aterrador -afirma Attenborough-. Estamos viendo las consecuencias en términos de ecología, contaminación atmosférica, espacio y producción de alimentos». Para el influyente divulgador «el mundo no puede mantener a un número infinito de personas».




Los responsables de OPT afirman que gobiernos, científicos y ecologistas se niegan a afrontar el problema. Fundada en 1991, la organización pide recortar la población británica -unos 61 millones de personas- a un ritmo del 0,25% anual mediante «medidas no coercitivas», como la campaña 'Stop at two', que propone a las parejas del Reino Unido que se comprometan formalmente a no tener más de dos hijos.
Las declaraciones de Attenborough han sido aplaudidas por varios científicos, pero también han recibido duras críticas. En 'The Times', Austin Williams, autor del ensayo 'Los enemigos del progreso', desautorizaba al naturalista: «Los expertos pueden decir estupidec es cuando hablan de cosas de las que no saben». Para Williams, Attenborough puede saber muchísimo de animales, «pero eso no le da la inteligencia para hablar de políticas globales.





Que haya más gente es algo bueno. Las personas son la fuente de la creatividad, la inteligencia y la capacidad de analizar y resolver problemas». Según Williams, los planteamientos de la OPT sólo pueden ser aceptables «si vemos a las personas como simples cosas que consumen y excretan carbono».





Una vieja polémica
El debate abierto por el naturalista inglés no es nuevo. De hecho, ya en el siglo XVIII el economista Thomas Malthus pronosticó que el aumento de la población europea iba a ser tan acelerado que acabaría con todos los recursos disponibles. Manuel Toharia, director científico del complejo Ciudad de las Artes y de las Ciencias de Valencia, recuerda que el célebre oceanógrafo Jacques Cousteau «presentó opiniones similares a las de Attenborough hace muchos años en una conferencia de la ONU. Fue una intervención que le valió una durísima réplica de la I glesia católica porque había defendido la aplicación de políticas de natalidad y el uso de los preservativos».





Para Toharia hay que tener en cuenta que el impacto del ser humano sobre el entorno «es enorme. La agricultura y la ganadería son grandes depredadores. Y cuanta más gente hay, más impacto se produce». Pero hay que matizar. «Si los casi 7.000 millones que habitamos el mundo viviéramos con el tren de vida de los estadounidenses, el planeta sería inhabitable.

Pero si los 7.000 millones viviéramos como los pobres, evidentemente no habría impacto. Eso sí, viviríamos peor y viviríamos menos». En su opinión, «es evidente que somos muc hos. Tenemos que reducir la población mediante medidas de control de la natalidad». Desde su punto de vista, «sobra gente, pero sobramos los ricos, que somos los menos pero los que más impacto causamos en la naturaleza». Toharia señala que el 20% de la población consume el 80% de los recursos del planeta. «Además de reducir la población, hay que repartir lo que a nosotros nos sobra. Pero son medidas incompatibles con la economía de mercado, se trata de una utopía. Así que soy pesimista».




«No habrá extinción»
Eudald Carbonell, prehistoriador y codirector de las excavaciones de Atapuerca, cree que nuestra especie «camina hacia el colapso de forma irremediable».
Enfocando la cuestión desde un punto de vista evolutivo, apunta que el ser humano afronta tres posibles escenarios: la continuidad, el colapso o la extinción total. Carbonell cree que se va a dar el segundo. «Mi opinión es que la socialización de la revolución científico-técnica provocará un cuello de botella que puede representar la pérdida de un porcentaje de en torno al 15% de la especie». Para Carbonell este episodio es inevitable. «No se puede hacer nada para evitar el colapso porque no tenemos un cerebro preparado para hacerlo. No ha nacido aún una conciencia crítica de especie. No conseguiremos regular y equilibrar el sistema dinámico del planeta hasta que entremos en la sociedad del pensamiento. Y aún estamos en la del conocimiento». A pesar de lo que pueda parecer, el prehistoriador es muy optimista. «Lo soy porque no estoy de acuerdo con los que dicen que nuestra especie se va a extinguir muy rápido. La especie saldrá adelante».
Eduardo Angulo, profesor de biología celular de la Facultad de Ciencia y Tecnología, apunta que la de la «superpoblación es la catástrofe que nunca acaba de llegar. Hasta ahora las al armas nunca se han cumplido». El científico recuerda que se discutió mucho sobre este asunto «a partir de los años 60, a raíz de un libro del entomólogo Paul Ehrlich, 'The Population Bomb'».




La obra «era bastante catastrofista y preveía a corto plazo, para los 70 y 80, el colapso de la civilización, el agotamiento de los recursos y hambrunas globales». Como tales desastres no acababan de producirse, Ehrlich y sus seguidores «han ido renovando sus argumentos cada cierto tiempo», comenta Angulo.
Para el biólogo hay un «dato claro: cuanto más desarrollado es un país, tiene menor tasa de fecundidad. Es lo que pasa aquí».






1 comentario:

Sony dijo...

y por que este naturista ingles se viene a preocupar ahora,por que no lo hiso hace tiempo atras,que pretende ahora,que se exterminen a los pobres porque amenazan el planeta? para que se rompre tanto el coco si despues hay intitusiones donde dicen que el uso del condon aumenta las enfermedades como el sida.
no seria mejor empezar a nivel mundial a educar a las personas para un control natal? porque es solo a nivel de educacion e informacion como se llevan adelante las mejores campañas.

mariposas

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