"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

09 junio 2009

"Un parque elevado en pleno Manhattan"




"La indutria es bella... sobre todo en New York"

  • Manhattan inaugura High Line, el primer parque elevado de Nueva York
  • Recicla la infraestrucura de una vía ferroviaria para convertirla en un paseo
  • Unirá tres barrios de la bahía oeste de la 'gran manzana'
  • Albergará asimismo 'performances' y otras expresiones artísticas

Desde mediados del siglo XIX, el West Side de Manhattan alberga una vía de tren conocida popularmente como 'Avenida de la muerte'. Fue bautizada por los neoyorquinos con este sugerente y truculento nombre por la gran cantidad de colisiones, atropellos y otros accidentes que allí tenían lugar.

En la década de los 20, las autoridades decidieron tomar cartas en el asunto, y construyeron una vía elevada que garantizara el transporte de mercancía industrial sin poner en peligro la vida de las personas: la High Line.

La reconversión industrial quiso que este viaducto poco a poco fuera cayendo en desuso, hasta su total abandono. Mientras las fábricas y naves que la rodeaban iban convirtiéndose en 'lofts' y viviendas de lujo, la vía permanecía ahí, cada vez más escondida por la vegetación que crecía a sus anchas. Y claro, los especuladores posaron sus ojos en sus golosos dos kilómetros de longitud.

No contaban con la presión de la asociación Friends of The High Line, una suerte de ejército de inexpugnables galos, formado por vecinos de la zona, que luchó contra viento y marea para evitar la demolición.

De esa lucha surgió la idea de 'reciclar' la infraestructura, con objeto de convertirla en un espacio para el encuentro y para albergar 'performances' y muestras artísticas. Un proyecto que busca la recuperación de infraestructuras en desuso para favorecer la 'recuperación urbana', enmarcado en la actual corriente de arquitectura 'verde'.

Un perfil más verde

El High Line, que abre al público esta semana un tercio de su superficie total, es obra del estudio Diller Scofidio+Renfro, ganador del concurso de ideas que se celebró en 2004 y que fue expuesto en el MoMA.

Lejos de querer convertise en el Central Park del oeste de Manhattan, el High Line no sólo servirá para unir tres barrios y reactivar la bahía de Manhattan. También busca convertirse en reclamo turístico, para lo que cuenta con sus vistas como baza: la bahía del Hudson, con la Estatua de la Libertad al fondo. Horizonte que en unos meses contará con dos interesantes elementos más: un edificio empresarial de Frank Gehry, y uno re

sidencial de Jean Nouvel.

Para no entorpecer el disfrute de estas vistas, la iluminación será tenue y a ras del suelo. Un suelo que en la mayor parte del High Line será una alfombra verde, compuesta por plantas autóctonas seleccionadas por su dureza (necesitan poca agua) y por su diversidad, de forma que el jardín sea un festival de color en las diferentes épocas del año. La vegetación brotará entre los antiguos raíles del tren, que se han preservado para tener presente el pasado industrial del lugar.

Uno de los accesos principales se encuentra en el cruce entre las calles Gansevoort y Washington, y contará con un mirador sobre una cafetería. La entrad

a principal se situará en la calle 14, que incluirá escaleras y ascensor y, justo al lado, se extenderá el 'Sundeck', un lugar con hamacas para poder disfrutar del sol con vistas al río, a la vez que refrescarse, pues durante el verano brotará agua del suelo.

Recreo, cultura y compras

La 10th Avenue Square, por su parte, será el resultado del cruce de la décima avenida con la calle 17. Escaleras y rampas permiten acceder a la estructura, desde la cual se contempla la Estatua de la Libertad. El otro lugar prominente será la 18th Street Plaza: una plaza elevada que se convertirá en un cubo icónico para el vecindario, uniendo el High Line con la vida urbana. Una gran escalera se convierte en elemento que invita a sentarse.

El recreo no será la única actividad posible. El Chelsea Market Passage acogerá actuaciones y 'performances'. 'The River That Flows Both Ways', de Spencer Finch, es el programa de arte público inaugural, para el que el artista ha instalado unos paneles de cristal de colores en este pasillo.

Y como las compras son una de las actividades favoritas de los habitantes de Manhattan, desde ese corredor podrán acceder al Chelsea Market, un mercado que también ha apostado por 'reciclar' una estructura industrial. En este caso, la de una fábrica de Nabisco (productora de las famosas galletas Oreo), para integrar en ella tiendas temáticas, de comida fundamentalmente: pastelería selecta, comida ecológica, golosinas, galletas, comida asiática, italiana, vinacoteca...

El nuevo espacio ofrecerá vistas de la ciudad y el río Hudson, además de monumentos como la Estatua de la Libertad y el Empire State.

1 comentario:

Sony dijo...

despues de costarme tres borradores al fin he podido publicar,fue niño,porque hoy ha sido un parto poder publicar jajajajajaj ya que no habia forma de quitar elementos de propaganda,pero en fin,ya termine mi articulo de hoy.
referente al mismo debo decir que esto si que es reciclar espacios perdidos y desaprovechados en una ciudad,al menos ahora tendran zonas verdes donde poder disfrutar y contemplar la ciudad de new york.
felicidades por este nuevo proyecto!!!!!!!!!
un besito a todos los que nos visitan.

papa noel

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