"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

29 agosto 2009



"El poblado esquimal que desapareció a orillas del lago Anjikuni"

De vez en cuando la policía todavía vuelve a intentar descubrir la causa por la que un pueblo entero de mil doscientos habitantes e incluso los muertos de sus tumbas, se desvanecieron sin dejar ningún rastro, en la oscuridad de un invierno boreal. El misterio comenzó en 1930, cuando el cazador Arnand Laurent y sus dos hijos vieron un extraño destello que cruzaba el cielo septentrional del Canadá. Laurent declaró que la luz cambiaba de forma por momentos, de modo que en un instante era cilíndrica y al siguiente parecía una bala enorme.

Imagen de un poblado del norte de Canada

Pocos días después, un par de miembros de la policía montada que iban camino del lago Anjikuni se detuvo en la cabaña de Laurent en busca de un abrigo. Uno de ellos explicó que en el lago había “algo así como un problema”. El policía preguntó al confundido Laurent si la luz que había visto se dirigía hacia el lago y éste le respondió afirmativamente.

El policía movió la cabeza sin más comentarios, durante los años siguientes los Laurent no volvieron a ser interrogados. Ese fue un descuido comprensible pues la Real Policía Montada de Canadá ya estaba ocupada en esa época con el caso más extraño de su historia…

Cuando otro cazador, llamado Joe Labelle, marchaba con sus raquetas de nieve hacia el pueblo junto al lago Anjikuni, se sintió agobiado por una extraña sensación de pavor. Normalmente, aquel era un ruidoso núcleo rural de mil doscientas personas y ese día, Joe hubiera esperado oír a los perros de los trineos que ladraban para darle su habitual bienvenida.

Pero las chozas rodeadas por la nieve estaban recluidas en el silencio, y no salía huno de ninguna chimenea.

Al pasar por la orilla del lago Anjikuni, el cazador vio que los botes y los kayaks todavía se hallaban amarrados a la orilla. Sin embargo, cuando fue de puerta en puerta, solamente encontró una soledad misteriosa. Aún estaban apoyados en las puertas los apreciados rifles de los hombres. Ningún viajero esquimal dejaría jamás su rifle en casa.

Dentro de las cabañas, las ollas de caribú guisado estaban mohosas sobre los fuegos apagados hacía mucho tiempo. Sobre un camastro había un anorak remendado a medias y dos agujas de hueso junto a la prenda.

Pero Labelle no encontró cuerpos, ni vivos ni muertos, ni tampoco señales de violencia.

En algún, momento de un día normal -cerca del almuerzo según parecía- se produjo una repentina interrupción en el trabajo diario, pero lo que la vida y el tiempo parecían haberse detenido en seco.

Joe Labelle fue a la oficina de telégrafos y transmitió su informe al cuartel general de la Real Policía Montada de Canadá. Todos los oficiales disponibles fueron enviados a la zona de Anjikuni. Al cabo de unas pocas horas de búsqueda, los policías montados dieron con los perros de los trineos perdidos. Estaban atados a los árboles cerca del pueblo y sus cuerpos se hallaban bajo una sólida capa de nieve. Habían muerto de hambre y de frío.

En lo que fuera el cementerio de Anjikuni, se produjo otro descubrimiento escalofriante. Ahora, era un lugar de grandes tumbas abiertas, de las cuales, bajo una temperatura glacial, alguien se había llevado los cadáveres.

No se veían huellas fuera del pueblo, ni tampoco posibles medios de transporte por los cuales la gente pudiera haber huido. Sin poder creer que mil doscientas personas pudieran desvanecerse de la faz de la tierra, la Real Policía Montada de Canadá amplió su búsqueda. Con el tiempo, la investigación cubría todo el Canadá y continuaría durante años. Pero después de tantos años, el caso sigue sin solución.

"Unos campesinos descubren una pirámide en la provincia mexicana de Michoacán"

Imagen de la piramide de Michoacan

La casualidad quiso que dos campesinos mexicanos en lugar de hallar un sitio para sembrar aguacates, descubrieran la base de una pirámide oculta bajo hierbas y tierra en el municipio de Ario de Rosales, Michoacán.

La pirámide, presumiblemente obra de la cultura teotihuacana -que floreció en la región del 300 al 850 d.C.-, lejos está de ser un monolito.

De acuerdo con especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tiene una base rectangular de cuatro metros de altura y 14 de ancho por 20 metros de largo, además de contar con seis cuerpos escalonados. A decir de los expertos, la pirámide se encuentra en buen estado de conservación.

“Por su tipo de construcción y sus materiales, la estructura hallada es muy similar a la de la pirámide de la Zona Arqueológica de Tingambato, cerca de Pátzcuaro, que tiene 35 metros de base y 9 metros de altura”, explicó el arqueólogo del INAH Roberto González Zúñiga.

Si bien en el territorio que hoy ocupa Michoacán, en la época prehispánica se desarrolló la cultura purépecha, González Zúñiga explicó que también existieron otros grupos.

“Hay regiones mazahuas, otomíes y nahuas, por lo que es difícil decir en este momento a cuál de estas culturas corresponde la estructura piramidal, pero por la ubicación regional podría afirmar que no es de origen purépecha”, indicó.

El arqueólogo informó que ya existía conocimiento de este sitio, el cual abarca entre 12 y 15 hectáreas, cuando autoridades municipales comenzaron a hacer recorridos para localizar zonas de posible potencial ecoturístico en 2004.

Sin embargo fue a finales de junio cuando el propietario de la huerta, Ignacio Zamudio Verduzco, quiso limpiar el terreno de una pequeña loma para plantar aguacate, y sus trabajadores se dieron cuenta de la existencia de lo que parecía ser una pirámide escalonada.

Que tengas un bonito dia!!!!!!!!!!


1 comentario:

Sony dijo...

increible la historia del poblado con 1.200 personas dasaparesidas incluidos hasta sus muertos,abra sido otro caso de induccion colectivo,de lo contrario no se explica la desaparicion de tanta gente junta.

papa noel

.....

.....