"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

27 agosto 2009



"Escritores perseguidos "



Escritores que se atrevieron a denunciar lo que les parecía incorrecto. Hombres y mujeres que quisieron hacer de sus países, un lugar más justo. No olvidemos sus nombres, sus rostros ni sus obras, pues una sociedad que olvida el pasado es una sociedad sin futuro.

Federico Garcia Lorca



“Odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos”, declaró alguna vez en una entrevista Federico García Lorca. Y con esa frase compró su sentencia de muerte. Lorca no solo era poeta y dramaturgo. Era opuesto a la ideología de Francisco Franco en plena Guerra Civil y un homosexual que le hacía quecos a sus rivales. Fue buscado con insistencia por los franquistas, recibió apoyo de sus amigos intelectuales, pero rechazó el asilo político que le ofrecieron países como México y Colombia. El 16 de agosto de 1936 fue capturado y, aunque prometieron su pronto liberación, dos días después fue fusilado en un camino silencioso como la traición, y enterrado en una fosa común.

Mario Benedetti



Pocos fueron los rincones tranquilos del mundo que le quedaron al poeta, partidario de la revolución cubaa, aliado de los tupamaros y seguidor de las más dignas coaliciones izquierdistas, cuando el gobierno militar empezó a dirigir su país, Uruguay, a inicios de los 70. A pesar de ser ya un escritor reconocido y galardonado, tuvo que es conderse por mucho tiempo en Montevideo, antes de abandonar su tierra por muchos años. Primero se exilió en Perú, donde Velasco le dio trabajo en el Expreso de un Manuel Ulloa lejano. En el 76 se fue a Cuba, y en el 77 a Madrid. Ahí permaneciói diez años, alejado de su patria y de su esposa, quien tuvo que permanecer en Uruguay para cuidar de las madres de ambos. Benedetti recién pudo volver a Uruguay a mediados de los 80. Hoy, a sus 88 años, se dedica a recibir homenaje tras homenaje.

Salman Rushdie



Se enteró por televisión que el Ayatollah Jomeini, persa cuya palabra era mandato divino, le lanzó su maldición: una fatua suya lo condenaba a muerte por la publicación de Los Versos Satánicos, un libro que el Islam consideró blasfemo y que Jomeini leyó seguramente en una mañana de mal humor, emponzoñado. Era el 24 de febrero de 1989. La cabeza de Rushdie valía tres millones de dólares, y no precisamente porque otros envidiaran sus ideas. Rushdie recibió llamadas, una tras otra, periodistas y amigos que querían saber que opinaba respecto a su singular condena a muerte. Salman siguió viviendo. Se casó, tuvo hijos, tiene 61 años, publicó más libros y ahora asiste a eventos casi con total normalidad. Claro está, tiene ilustrados guardaespaldas y guarda ideas que lo cuidan permanentemente, además de un chaleco antibalas. “El lenguaje y la imaginación no pueden ser aprisionados”.

Ana Politkóvskaya



Fue la piedra en el zapato del régimen de un tal Vladimir, ese hijo de Putín que, se dice, fue quien la mandó matar. Esta periodista escribió dos libros sobre la guerra con Chechenia, fue envenenada con un té maligno camino a Beslán y no pudo ayudar al gobierno en una crisis, pero sobrevivió y, muy terca, publicó La Rusia de Putin. En una reunión de Reporteros Sin Fronteras realizada en el 2005 argumentó: "La gente a veces paga con su vida por decir bien claramente lo que piensa. De hecho, una persona puede incluso ser asesinada por proporcionarme información. No soy la única que está en peligro. Hay ejemplos que prueban lo que digo". El 7 de octubre (cumpleaños de Putin) del 2006 fue asesinada a balazos en el ascensor que la llevaba a su departamento. Alexander Litvinenko, quien investigaba el caso, fue envenenado poco después y tuvo una terrible agonía. "Podrá lograr silenciar a un hombre pero el aullido de protesta, Sr. Putin, retumbará en sus oídos por el resto de su vida", escribió poco antes del desenlance fatal

Roberto Saviano



El último escritor en hacer noticia por causa de una persecución. No tiene siquiera 30 años, pero ya vivió su propio infierno con la publicación de Gomorra, tratado realista sobre las mafias que lo acerca tanto al Buenos Muchachos de Scorsese, como a la fosa común: la siempre cariñosa camorra italiana lo ha condenado a muerte. Por ello, Saviano se ha visto obligado a salir de su país y refugiarse en su mirada triste y en remotos lugares de Europa donde jura no llega la larga, y generalmente armada, mano de los Soprano o los Corleone. Mientras Umberto Eco lo declara "héroe nacional italiano", Saviano afirma sin sobresaltos: "Sé que la mafia me lo hará pagar".

Bertolt Brecht



Escritor socialista que admiraba a Marx y Hegel, y quería que la sociedad fuera más justa. Criticaba como poeta y escribía como dramaturgo. En 1933, los nazis – para quienes ser comunista era tan malo como ser judío – irrumpieron en la puesta en escena de una de sus obras y Brecha y su familia tuvieron que huir a Dinamarca, esquivando así el destino fatal que podía esperarlos en Auschwitz o Treblinka. Los nazis respondieron a su huída quemando públicamente todas sus obras. Su periplo lo llevó en 1947 a Estados Unidos, tierra de la “libertad”, donde bucó ofrecer lo mejor de su trabajo como una obra recién estrenada: Vida de Galileo Galilei. Lo único que consiguió fue la persecución del Comité de Actividades Anti Estadounidenses, conducido por el inquisidor republicano Joseph McCarthy. Brecha asistió al interrogatorio y abandonó ese país al día siguiente. Falleció de un infarto en 1956.

Reynaldo Arenas



Novelista, dramaturgo y poeta cubano destacado por sus críticas al régimen de Fidel Castro. El ser homosexual y su presencia pública e intelectual lo llevaron a sufrir una persecución en su contra. Fue torturado y obligado a renegar de sí mismo lo cual lo llevó a vivir un estado de locura. Logró huir de fuga pero en 1990 se suicidó, no sin antes escribir una carta en la que culpó a Castro de todas sus desdichas.

Janusz Korczak



Pólaco que se dedicó, entre otras cosas, a escribir literatura infantil. Fue llevado al campo de extermino en Treblinka el 5 de agosto de 1940, junto al grupo de niños y trabajadores que habitan en el orfanato en el cual él laboraba. Se le ofreció varias veces su libertad, pero él dijo que sólo la aceptaría si se le era otorgada a los niños también. Según una leyenda popular, cuando el grupo llegó al campo de exterminio, un oficial de la SS lo reconoció como el autor de uno de los libros favoritos de sus hijos y le ofreció ayuda para escaparse. Una vez más, Korczak rechazó la oferta, pues no estaba dispuesto a dejar a los niños. Nunca más se supo de él.

Alexander Solzhenitsyn



Escritor, historiador y Nobel ruso. Sus opiniones antiestalinistas lo llevaron a ser condenado a trabajo forzados durante ocho año. En 1969 denuncia la censura oficial por lo que es expulsado de la Unión de Escritores Soviéticos. En 1975 se exilia en Estados Unidos junto a su esposa y sus tres hijos. Vuelve a su patria tras a caída del bloque soviético. Murió en el 2008.

Boris Pasternak



Poeta y novelista ruso. Es el autor de la famosa obra Doctor Zhivago, la cual fue duramente criticada en el régimen comunista e hizo que Boris fuera perseguido por las autoridades hasta el día de su muerte.

Primo Levi



Escritor italiano de origen judío. Se opuso al fascismo y en 1944 fue deportado a Auschwitz. Fue liberado diez meses después por el Ejército Rojo. Murió el 11 de abril de 1987, aparentemente de suicidio.

Juan Gelman



Tras sufrir en carne propia la persecución por su adhesión al comunismo, siendo incluso encarcelado, el poeta y periodista argentino se unió al movimiento rebelde Montoneros, al que renunció cuando éste se volvió violentista. A inicios de los 70 se vio obligado a salir del país. Recién cuando el general Videla entró al poder vivió sus horas más tristes: sus hijos nora Eva y Marcelo Ariel y la mujer de éste, María Claudia, embarazada de siete meses, fueron secuestrados y desaparecidos por la dictadura. Solo volvería a ver a Nora Eva y, 23 años después, tras dolorosas investigaciones, encontraría en Uruguay, viva y sana, pero con otra identidad, a la hija de Marcelo Ariel y María Claudia, Macarena, nacida en Cautiverio. Juan Gelman tiene 78 actualmente.

Ezra Pound



Una nueva economía libre de usura. Eso era todo lo que quería. “Con usura no hay paraíso pintado para el hombre en los muros de su iglesia”, escribió alguna vez. Y creyó encontrar en el fascismo su respuesta adecuada. Ezra Pound, uno de los más grandes poetas del siglo XX, autor de Los Cantos, amigo de Maercel Duchamp y Trustán Tzara, llegó a Italia y simpatizó con Mussolini, su esperanza contra la usura. Por esa equivocada razón, lo apoyó de todas las formas posibles. A causa de ello, cuando este régimen cayo, Ezra tuvo que someterse, a sus 60 años, a la vergüenza mundial. Fue perseguido y capturado por los partisanos, y recluido en una jaula hecha de barras de metal y con piso de cemento, con la sola compañía de unas sábanas mugrosas, una lata que fungía de excusado y una luz perpetuamente encendida sobre sus ojos. Así también fue expuesto a la mirada pública. Durante los seis meses que duró su encierro sufrió constantes ataques de histeria y terror. Luego estuvo 12 años encarcelado con diagnóstico de locura. Una vez libre, jamás fue el mismo. Dos días después de cumplió 87 años, emitiría su último canto.

Ken Saro Wiwa



El nigeriano Ken Saro Wiwa protestó contra Shell por hacer daños ecológicos irreparables contra su país y eso marcó su destino, convirtiéndose en una leyenda de valor y muerte entre los periodistas africanos. Con un juicio que duró casi un año entre 1994 y 1995, y que atrajo la atención del mundo entero, incluyendo peticiones de clemencia de Nelson Mandela y una nominación al Premio Nobel de la Paz, este escritor, profesor universitario y empresario que solo buscaba la unidad africana, fue muerto en la horca por el ejército de su país, tras una condena estrechamente relacionada con sus protestas ecológicas. Su propio gobierno las estaba avalando y con su muerte trató de disfrazarlas.

Thomas Mann



Escritor alemán nacionalizado estadounidense. Se dice que fue el último gran novelista del siglo XIX. Es reconocido y recordado por el análisis crítico que desarrolló acerca del alma europea y alemana en la primera mitad del siglo XX. Aunque al principio de la Primera Guerra Mundial, Mann defendió el nacionalismo alemán, sus ideas fueron cambiando con el tiempo y terminó defendiendo los valores democráticos. Cuando Hitler llega al poder en 1933, Mann se exilia en Suiza y luego en Estados Unidos.

Walter Benjamin



Filósofo y crítico literario judeo-alemán. Sus críticas a Hitler (y a lo que este creía) y su intento de conciliar el marxismo y el judaísmo lo obligaron a vivir en Ibiza. Murió en 1940 en España cuando el grupo judío que integraba fue interceptado por la policía franquista. Algunos dicen que se suicido y otros que fue asesinado por agentes estalinistas.

Max Jacob



Hizo incursiones interesantísimas en la novela mística y en el neoimpresionismo, el surrealismo y el dadaísmo. Cuando los alemanes invadieron el corazón de Francia, la casa del poeta fue saqueada. Luego apresaron a sus hermanos y los enviaron a campos de concentración. Sus únicos pecados eran ser judío, atesorar objetos que nadie entendía para qué coleccionaba, y ser honesto. Finalmente, fue hallado por los nazis en un monasterio (había adoptado el catolicismo hacía algún tiempo). No duró ni una semana en el campo de concentración de Darcy. “Si soy demasiado pesado para ir hacia Dios, camilleros cárguenme, y si no tienen camilla, fabriquen una con mis sufrimientos entrelazados”, escribió. Era 1944 y Max tenía 68 años.

Eduardo Galeano



Periodista y escritor uruguayo que en 1973 (tras el golpe militar) y debido a sus corrientes marxistas, fue capturado y luego forzado a escapar a la Argentina. Cuando la dictadura de Videla toma Argentina, Galeano es nuevamente perseguido y escapa, esta vez a España. Regresa a Montevideo tras finalizar la dictadura uruguaya.

Hubert Matos



Escritor cubano que fue comandante de la 9a. columna de la Revolución Cubana y posteriormente encarcelado, pues al darse cuenta de las intenciones de Castro, intentó renunciar. Fue sentenciado por traición y sedición a 20 años de cárcel. Actualmente vive entre Estados Unidos y Costa Rica.

Raúl Rivero



Poeta, periodista y disidente cubano. En 1991 firmó la Carta de los Intelectuales, en la que se le solicitaba a Castro la liberación de los presos de conciencia. Abandonó el periodismo, afirmando que este era una "ficción sobre un país que no existe". Fue condenado a 20 años de prisión en el 2003 por "realizar actividades subversivas", escribir "contra el gobierno", etc. Por presión internacional fue liberado en el 2004.

Gustav Meyrink



Golem, novela que habla entre líneas sobre los secretos e interpretaciones de la esotérica Kabbalah hebrea, disgustó mucho a los judíos quiénes fueron detrás del autor, auque no pudieron matarlo. Finalmente, el escritor nacido en Viena murió en Baviera en el año de 1931.


Besitos4.gif image by contigo13

1 comentario:

Sony dijo...

lamentablemente la libertad de expresion amiga muchas veces esta camuflada y las persecuciones no son noticia,estan solapadas y como dices tu la verdad no siempre es bien recibida,molesta y molesta aquellos a quienes no quieren que esas verdades sean descubiertas.
gracias amiga por dejar siempre tu comentario y gracias por tu sincera amistad.
besitossssssssssss

mariposas

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