"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

27 octubre 2009


"Mil 300 voluntarios, listos para construir casas para famílias carenciadas"

Tienen entre 18 y 30 años. Levantarán 130 viviendas entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre. La ONG "Un techo para mi país" los convocó por Internet. Lleva dos años en Argentina y ya construyeron 979 hogares.



Nacida en 1997 en Chile, hoy esta ONG opera en 15 países. (Fotos: Un techo para mi país)

En seis años, más de 5 mil jóvenes levantaron 979 casas para familias carenciadas en Argentina. Y para cerrar el 2009 pretenden sumar 130 más. Los miembros de la ong "Un techo para mi país" están en plena organización del desafío para este año. El próximo 31 de octubre y 1 de noviembre, 1.300 voluntarios de entre 18 y 30 años construirán –junto a las familias beneficiarias- esas viviendas.

Este año recibió el Habitat Scroll of Honour Award de la ONU.

A fin de mes, los barrios San Blas de Bella Vista, La Hoya de Malvinas Argentinas, El Triunfo y Nicole (La Matanza), Villa Nueva (Berisso), Eucaliptus (Ensenada) y el platense Ringuelet se revolucionarán cuando lleguen decenas de camiones, cargados con toneladas de materiales para construir las viviendas.



Cada vivienda cuesta en Argentina unos 4.000 pesos.

Entre el sábado a la mañana y el anochecer del domingo, los voluntarios –en grupos de 10- trabajarán codo a codo con una familia con la que construirán la casa en tiempo récord: dos días. En todo momento, estarán guiados por los jefes de cuadrilla y supervisados por un arquitecto.

Han construido más de 42 mil casas en América latina.

Pero el objetivo de esta ong no es sólo levantar viviendas sino fomentar la relación con la familia que la necesita. Para eso, los voluntarios comparten las comidas cada día.

Ricardo Iguarán, voluntario en el área de Comunicación de la ong, le explicó a Clarín.com: "Nos juntamos con ellos, tomamos mates y comemos galletitas y les preguntamos cómo es la situación de cada uno".



Existen cuatro programas: construcción con universitarios, secundarios, familias y empresas.

Entre todos, terminarán una casa fácil de construir y económica. Se trata de un módulo de madera de 18 metros cuadrados (6X3m) formada por dos paneles de piso, seis paneles laterales, una puerta, dos ventanas, vigas de madera y techo de chapa. Las viviendas se levantan –literalmente- sobre 17 pilotes que la aíslan del suelo y protegen de la humedad.

Como sucede en cada uno de los 15 países en los que funciona esta ong, el diseño de la casa se adapta a las características del terreno. Cuesta unos 4000 pesos y las familias tienen que estar dispuestas a pagar el 10 por ciento de su valor.

Es un módulo de madera de 18 m2. Se arma con paneles y está elevado por pilotes que lo protegen de la humedad.

"Un techo para mi país" tiene cuatro programas de construcción: con universitarios, con alumnos secundarios, con familias y con empresas, en el que participan de forma voluntaria empleados de corporaciones.

Aunque para la próxima construcción en masa ya consiguieron a los 1.300 voluntarios que demanda el programa, la ong llama a seguir sus tareas a través de Internet. "Siempre necesitamos gente que nos de una mano en la oficina, haciendo encuestas en los barrios –así eligen a las familias-, buscando contactos en los lugares para construir o donaciones en dinero o materiales de construcción", cuenta Iguarán.



“Son viviendas mínimas, de solución rápida y concreta para las familias que viven en situación de emergencia”, explica la ong.


Por sus características, las viviendas no pretenden solucionar todos los problemas habitacionales de las familias carenciadas, pero sí ayudar a aliviarlos. "Son viviendas mínimas, de solución rápida y concreta para las familias que viven en situación de emergencia que brindan un lugar íntimo, digno y protegido para desarrollarse", dicen desde la ong.

Las familias tienen que pagar el 10% del costo.

Nacido en 1997 en Chile, "Un techo para mi país" recibió este año el premio de Naciones Unidas Habitat Scroll of Honour Award "por sus notables esfuerzos en la construcción de más de 42.000 viviendas para los más pobres en 15 países de Latinoamérica". A fin de mes, habrá 130 más.




" Nuestro reconocimiento para todas estas personas que trabajan desinteresadamente por todos aquellos que más lo necesitan. Desde este rinconcito un abrazo para todos "

1 comentario:

Sony dijo...

y despues hay gente que dice que te tenemos una juventud perdida por la vagancia y las drogas,este es un buen ejemplo que hay muchos jovenes criados con muchos valores,que dedican parte de su tiempo a ayudar a los que mas lo necesitan.
quise compartir este articulo con todos ustedes porque es un canto de esperanza en que no todo esta perdido,aun hay gente con ganas de ayudar en lo que haga falta.
un fuerte abrazo para todos!!!!!!

mariposas

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