"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

07 noviembre 2009



"Animales con sexto sentido...Moro, el perro vagabundo de los entierros"


A veces el comportamiento de los animales sorprende a quienes lo rodean. Más de una vez ellos parecen haberse adelantado a nuestras necesidades, como si supieran lo que queremos o lo que le íbamos a pedir. Pero no sólo atentos a sus amos, el comportamiento animal incluso ha llegado a servir para avisar de grandes catástrofes, especialmente en el caso de seísmos.

Moro el perro de Fernan Nuñez

El caso de Moro, un perro vagabundo fue especial… y temido. Nadie dudaba en Fernán Núñez, un pueblo de Córdoba, España, de su sexto sentido, pero nadie lo quería cerca, por miedo o superstición. Tan especial fue su caso que hoy día este perro tiene un monumento en la ciudad… tras haber asistido a más de 600 entierros de vecinos de todo el pueblo.

El animal siempre sabía de antemano quién iba a morir. Su sexto sentido siempre lo guiaba a la puerte de la casa donde iba a producirse una muerte próxima, y allí, pacientemente, esperaba en su puerta. Lo curioso es que su ritual no finalizaba hasta que no había asistido, en el cementerio local, a su sepelio. Obviamente, aquella actitud del animal asustaba a todos los vecinos que no querían verlo ni en pintura, como vulgarmente suele decirse y por ello, en más de una ocasión intentaron echarlo del pueblo. Al menos, que se sepa, en dos ocasiones lo metieron en camiones de transporte sin que lo supieran los conductores. En la primera ocasión, Moro acabó en Granada. En la segunda terminó en Ciudad Real. Pero en ambas ocasiones, a los pocos días, Moro volvía a aparecer en el pueblo por su propia pata.

La única vecina del pueblo capaz de acercarse al animal durante varios años y alimentarlo fue la que por primera vez lo vio en un entierro de un familiar. Desde entonces, lo acogió, por la compañía que en aquel momento tan duro le dio. El animal incluso se acercaba hasta la carretera y más de una vez lo encontraron sentado al borde la misma, esperando. Al poco rato siempre aparecía por la misma un coche fúnebre.

Monumento a Moro en Fernan Nuñez

Fueron 600 casos los que se contabilizaron que el perro, Moro, fue capaz de predecir. Y siempre, hasta el último de sus días, acompañó hasta el último momento a cada uno de los vecinos de Fernán Núñez.

¿Poder extraensorial? ¿lo que vulgarmente llamamos sexto sentido?, pero el de Moro es sólo uno de los muchos casos de animales en los que se ha constatado que tienen un instinto fuera de lo común.






2 comentarios:

Sony dijo...

pero hay que ver el sexto sntido de este animal,acompañar a los muertos y presentir la muerte.si hasta hay un monumento en el pueblo a su memoria,increible.
espero que les haya gustado este articulo,a mi me parecio muy sorprendente y original.
un besito y gracias por seguirnos.

Telekito dijo...

Hasta donde llega la historia de Moro!!!

A Moro en el pueblo se le quiso a posteriori, cuando vivia nadie queria ni ver al perro por lo que eso significaba. De hecho, segun tengo entendido Moro no murio de muerte natural, la verdad es que la historia es buena, pero vivirlo no debía ser muy esperanzador cuando el perro rondaba tu puerta...

papa noel

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