"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

09 diciembre 2009



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"El mundo oculto de los cuentos navideños"

Desde que Charles Dickens publicó su clásico Una canción de Navidad en 1843, las historias navideñas de fantasmas y los relatos sobre Santa Claus y el resto de fantásticos personajes propios de esta época del año se convirtieron en una nueva tradición, que llega hasta Tim Burton y su Pesadilla antes de Navidad. Una sencilla manera de celebrar literariamente estas fiestas... que esconde también sus secretos esotéricos.


Todo empezó con Charles Dickens (1812-1870). El popular y genial escritor británico, autor de clásicos como Grandes esperanzas, Oliver Twist y tantos otros, tuvo la singular idea de resucitar un género literario que había desaparecido mucho tiempo atrás: el de las canciones o los himnos navideños. De hecho, el título original de su famosa historia navideña es A Christmas Carol in Prose, Being a Ghost Story of Christmas, es decir, Una canción de Navidad en prosa que es una historia navideña de fantasmas.

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La palabra carol, que se traduce al castellano a veces como “cuento” y otras como “canción”, es un término medieval inglés que identificaba cierto tipo de canción o himno propio de la Navidad. Dickens se propuso rescatarlo, al tiempo que recuperaba también la celebración de las propias fiestas navideñas, caída casi en desuso en su época. En efecto, las Navidades anglicanas de la primera mitad del siglo XIX tenían poco o nada que ver con las de hoy. La recatada fe protestante apenas daba relieve a festejos y expresiones de alegría, prefiriendo mantener la Navidad puertas adentro, en el seno familiar, celebrándola con sobrias oraciones. A partir de la publicación y el éxito de Canción de Navidad todo esto cambiaría definitivamente y las fiestas adquirirían el carácter popular, alegre y generalizado que las caracteriza hoy.

Dickens sobrenatural

Cuento de Navidad

Lo curioso es que para pergeñar este peculiar milagro navideño Dickens echó mano de una auténtica historia de fantasmas, de claro contenido sobrenatural y fantástico. Su autor sentía una cierta inclinación por el género, que le llevaría a escribir un buen puñado de relatos de fantasmas y a incluir episodios sobrenaturales en varias de sus obras, como Los papeles del Club Pickwick o
fenómeno paranormal ya entonces bien conocido. Es difícil precisar si Dickens creía o no en lo Oculto. Sabemos que desconfiaba de la fiebre espiritista, que comenzaba ya a florecer en su época, pero también que seguía con interés todo lo relacionado con la misma y que, por otra parte, daba crédito a las teorías sobre el magnetismo animal y el mesmerismo, consideradas entonces científicamente probadas. Todo ello influiría en su relato navideño de espectros y viajes en el tiempo. De una u otra forma, la historia del tacaño y antipático Ebenezer Scrooge, demasiado conocida como para resumirla aquí de nuevo, se convirtió en un best seller de forma automática y reinstauró las Navidades alegres y festivas que hoy celebramos.

Ebenezer Scrooge (Jim Carrey)

Aunque este genial cuento ha sido considerado muchas veces una obra cristiana por definición, lo sorprendente es que, por el contrario, Dickens define en él la Navidad prácticamente como una festividad pagana que celebra la alegría de estar vivo y llama a la gente a disfrutar del presente, compartiéndolo con todos y olvidando tanto las tristezas del pasado como las promesas del futuro. Uno de los elementos esenciales de esta fábula moral es también su claro trasfondo social, habitual en las obras del autor.

Jim Carrey en Cuento de Navidad

La pobreza, las desigualdades y la falsa moral victoriana son puestas sobre el tapete por Dickens, quien convierte así a Scrooge en la personificación del espíritu mezquino de su tiempo, hasta el punto de que su nombre se ha transformado en un término habitual inglés para denominar a alguien tacaño, antipático y antisocial. No quiere esto decir que Dickens no fuera un hombre religioso, sino más bien que su religiosidad era peculiar y ambigua. Daba más importancia a la caridad cristiana que al misticismo, mirando con nostalgia hacia el pasado, a un cristianismo primitivo, más cercano a la gente y de rasgos paganos. Como explica certeramente
Toni Cerutti refiriéndose no solo a canción de Navidad, sino a los varios relatos navideños escritos por Dickens, “sus Historias de Navidad están pobladas por criaturas extraídas de las mitologías nórdicas de origen céltico y germano y de los cuentos de hadas de procedencia árabe y medieval.

Fantasmas, goblins y genios pueblan sus libros más frecuentemente que ángeles. Así, la tradición cristiana resulta simplemente un elemento más en la lista de leyendas folklóricas. Dios es mencionado como una vaga figura paternal; las virtudes humanas merecen más espacio que el misticismo espiritual. Predicadores y celebraciones eclesiásticas son a veces evocados pero raramente descritos.
El escenario del cementerio se presenta lleno con la misteriosa presencia de fantasmas. En Dickens estos fantasmas aparecen tanto como criaturas terroríficas, derivadas de la tradición de los espectros revinientes, como, a la vez, emanaciones del ser, en una ambigua combinación de cristianismo y culto pagano mezclado con el espiritismo de la época” (The Lay World of Dickens:http://users.unimi.it/dickens/essays.htm). Está claro que el Cuento de Navidad de Dickens esconde más de lo que su argumento, tantas veces llevado al cine, permite suponer. Pero, sobre todo, posee un auténtico poder mágico en sí: fue capaz de renovar la tradición navideña, creando el arquetipo inmortal de Mr. Scrooge y dando a la Navidad la imagen y sentido que hoy tiene. Como dijo Margaret Oliphant, Dickens fue “el primero en encontrar el inmenso poder espiritual del pavo de Navidad”.

Diabólico Grinch

Cuento de Navidad, tráiler español


No es casualidad que fuera el histriónico Jim Carrey el elegido para dar vida al Grinch en la pantalla. Carrey, multifacético, excesivo y grotesco, ha interpretado personajes igualmente diabólicos, como el protagonista de La máscara,el villano The Riddler en Batman Forever, el psicópata de Un loco a domicilio, el émulo delCreador en Como Dios o el Conde Olaf de Una serie de catastróficas desdichas...
¿Puede extrañar que le vayamos a ver pronto como el mismísimo Mr. Scrooge de Cuento de Navidad?

Tolkien navideño


También el creador de El señor de los anillos tiene su cuento de Navidad. Cartas de Papá Noel es un libro que recoge las cartas que el propio Tolkien envió a sus hijos durante su infancia, como si procedieran de Papá Noel, contando sus aventuras
en el Polo Norte y defendiendo su hogar de los goblins en compañía de su fiel oso polar.


Gifs de Muñecos de Nieve


Que tengas un bonito día!!!!!!!!!!!!!


1 comentario:

Sony dijo...

y pensar que se ha estrenado la pelicula de este mismo autor,cuentos de navidad y esta batiendo record en ee.uu,creo que sera un exito en todo el mundo.
un abrazo para todos!!!!!!!

mariposas

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