"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

13 diciembre 2009




"Fenómenos inexplicables: Jotts, objetos que aparecen y desaparecen misteriosamente"

El fenómeno nos ha ocurrido a casi todos: dejar un objeto en un lugar durante un corto espacio de tiempo, ir a recogerlo y no encontrarlo para, tiempo después, hallarlo allí mismo o en el sitio más insospechado. Este tipo de sucesos ya tiene un nombre en parapsicología: jotts, fenómenos anómalos, en ocasiones absurdos, que no tienen explicación.


¿Ha tenido la experiencia de perder algo que luego ha reaparecido misteriosamente en otro lugar inusual sin que pueda explicar cómo llegó hasta allí? No se preocupe, no padece usted ningún tipo de demencia ni trastorno de la memoria. Lo que pasa es que “Usted ha sido jottleado”, tal y como reza un anuncio aparecido en la publicación británica The Paranormal Review que busca testimonios de personas que hayan tenido experiencias de este tipo que, no por cotidianas, dejan de parecer “paranormales”. La parapsicóloga e historiadora Mary Rose Barrington,
actual vicepresidenta de la Society for Psychical Research de Londres, ha introducido un nuevo término en el vocabulario parapsicológico que ha tenido una enorme repercusión: jottled. Procede de las siglas JOTT (Just One of Those Things)y, según esta experta, describe fenómenos raros, incluso absurdos, que no se ajustan a ningún modelo explicativo. Veamos una experiencia típica. Usted está a punto de salir de su casa por la mañana y deja su reloj (o las llaves, las gafas o la tarjeta de crédito) sobre la mesa del recibidor, como hace siempre. Va un momento al baño, pero cuando regresa el reloj (las llaves, las gafas o la tarjeta) ha desaparecido. Usted sabe perfectamente que lo ha colocado sobre esa mesa, incluso recuerda la forma que ha adquirido al ser depositado. Además, está solo en casa y nadie ha entrado ni salido en ese intervalo. Pero, como debe marcharse, deja la resolución del problema para después. Por la tarde, nada más llegar a casa se dedica a buscar el reloj perdido. Busca y busca y, cuando está a punto de renunciar a su intento, usted mismo (o su esposa, o su hija) lo encuentra... en la chaqueta que estaba colgada en el ropero, una prenda que no usaba desde hacía mucho tiempo. ¿Cómo ha llegado el reloj hasta allí? Aunque parezca cosa de magia, lo cierto es que este tipo de experiencias es mucho más común de lo que creemos.

Teletransportación

Mary Rose Barrington, que ha reunido y clasificado numerosos tipos de jotts , explica que el más frecuente es aquel en el que se producen desplazamientos de objetos que pueden ser atribuidos a una especie de “teletransportación”. La investigadora relata una de sus propias experiencias:
“Estando de viaje por Inglaterra y Escocia pasé una semana en Findhorn, donde compré un anillo que me puse en el dedo derecho. Me estaba ajustado, pero no me apretaba y tampoco se salía con facilidad. Fui a Londres, donde me quedaba en casa de unos amigos, y varios días después me desplacé a París para conocer aTom, el hombre que más tarde se convertiría en mi esposo (ahora estamos divorciados). Nos habíamos conocido seis meses antes y yo ‘sabía’ que nos íbamosa casar. Cuando regresé a Londres, varios días después, encontré el anillo sobre la cómoda de mi habitación. Le conté a mi amiga que aparentemente lo había perdido, pero ella me dijo que lo había encontrado en el suelo, en medio de la habitación, poco después de mi marcha”. “De regreso en Estados Unidos, Tom y yo fuimos una tarde a la feria estatal de Maryland. Yo tenía puesto el anillo. Pero, una vez más, de repente noté que me faltaba. Insistí en volver sobre nuestros pasos pero, por supuesto, no lo encontré. Sin embargo, cuando llegué a casa el anillo cayó desde el interior de una de las perneras de mis jeans, a pesar de que mientras estábamos en la feria había revisado toda mi ropa. Después ya no tuve ningún otro percance con él. Pero esas desapariciones fueron un rompecabezas para el cual nunca tuve una explicación”. ¿Pueden ser los jotts un efecto de la teletransportación? Teóricamente, la teletransportación permite que un objeto desaparezca de un lugar y aparezca en otro. Pero este fenómeno es imposible desde el punto de vista de la física cuántica, ya que viola el principio de incertidumbre de Heisenberg.


Técnicamente hablando, la teletransportación es la reconstrucción de una copia exacta de un objeto original. Pero, según el principio de incertidumbre, el simple acto de observar un objeto lo perturba e impide que sea una réplica perfecta: se produce lo que los científicos cuánticos llaman “colapso”. En 1993, la ciencia demostró que la teletransportación perfecta es posible en principio, pero solo si se destruye el original. Sin embargo, todo esto ha cambiado hace pocos años. En 1997, un equipo de científicos de Austria y Dinamarca lograron teletransportar con éxito fotones sin destruir los originales. Otro gran paso se produjo en 1998, cuando un grupo de físicos del Instituto Tecnológico de California (CIT) realizó la primera teletransportación cuántica con un alto grado de fidelidad. El equipo del CIT teletransportó luz condensada a un metro de distancia. Más adelante, en junio del 2002, científicos australianos teletransportaron con éxito un rayo láser. Estos avances tienen tremendas implicaciones para las nuevas tecnologías de las telecomunicaciones, pero nadie sabe todavía cómo aplicar la teletransportación a materiales que tienen masa (los fotones no la tienen). Sin embargo, probablemente es solo cuestión de tiempo que podamos dar el “salto cuántico” y la teletransportación controlada de objetos con masa se convierta en una realidad. “Mientras tanto –dice Mary Rose Barrington–, todavía tenemos fenómenos como los jotts, que parecen ser casos de teletransportación que desafían toda explicación”.



"Grabados, zapatos, postales navideñas..."

Los ejemplos que exponemos a continuación forman parte de los casos reunidos por el parapsicólogo australiano Michael Thalbourne para ilustrar el fenómeno de los jotts. José María T., restaurador de obras de arte en un museo de Buenos Aires, relata así lo que le ocurrió: “Unos seis meses más tarde encontré dos grabados pequeños en el bolsillo de una cazadora que yo rara vez usaba y guardaba en un ropero de arriba. Pero esos grabados eran parte de un juego que estaba ensobrado y guardado en una caja de mi despacho esperando a ser enmarcado”. José María recuerda que en aquella misma época tenía que dar una conferencia y llevó consigo los grabados, entre otras piezas, para ilustrarla. “Como eran pequeños, fui cuidadoso y anoté dónde los había puesto, junto a numerosas piezas más grandes”.



Cuando llegó a la sala de conferencias los objetos se repartieron en dos mesas, pero las miniaturas no aparecieron por ninguna parte. Después de la conferencia, José María y sus ayudantes revisaron todo cuidadosamente. Pero fue en vano. Inesperadamente, los grabados reaparecieron un año después. Casualmente un libro de bolsillo de la estantería de mi despacho, ¡cayó el sobre con los grabados intactos! Nadie sabe cuánto tiempo estuvieron ahí, pero lo extraño es que yo le había prestado el libro a un amigo meses antes y su esposa me lo había devuelto cuando asistió a la conferencia, aunque no nos dimos cuenta hasta después de que los grabados habían desaparecido”, explica José María. Michael Thalbourne también refiere otro caso protagonizado por un matrimonio que acostumbraba a pasear a su perro por un boque cercano al que solían ir en coche. Un día de lluvia, cuando llegaron al bosque decidieron cambiar su calzado normal por unas botas para la lluvia y dejar sus zapatos en el maletero. Sin embargo, cuando regresaron a casa y abrieron la puerta del maletero comprobaron, sorprendidos, que los zapatos de la mujer habían desaparecido. A la mañana siguiente, cuando el marido entró en el garage a primera hora, observó incrédulo que el par de zapatos había reaparecido como por arte de magia. “¡Ahí estaban –recuerda–, posados pulcramente, uno lado del otro, sobre el capó del coche!”. El caso de C. F. es también muy curioso. A principios de noviembre de 2007 su esposa fue a buscar a la cómoda unas tarjetas navideñas que habían guardado en el cajón de siempre. Pero no estaban por ninguna parte. Ambos estuvieron buscándolas durante horas sin resultado, hasta que decidieron preparar de nuevo todos los sobres a mano. Un mes más tarde C. F. encontró en el mismo cajón –y muy a la vista– la carpeta con todas las tarjetas presuntamente desaparecidas. “Estoy empezando a preguntarme si mi billetera y la cartera de mi esposa están seguras. ¿Y cómo explico a una compañía de seguros este tipo de pérdidas?”, dice C. F.



"JOTTS, varias clases diferentes"

La parapsicóloga e historiadora Mary Rose Barrington ha creado una clasificación de los jotts. Es la siguiente: Paseador: Cuando un objeto desaparece de un lugar conocido y luego aparece en otro sitio inusual sin que se pueda explicar cómo llegó allí. Retornador: Es una variante del anterior. Un objeto desaparece de un lugar conocido y luego –a veces minutos y, en ocasiones, años depués– reaparece misteriosamente en el mismo lugar. Volador: Un objeto desaparece de un lugar conocido y nunca reaparece. El jott volador puede ser la etapa 1 de un jott paseador con un período de desaparición excepcionalmente largo. Aparecido: Un objeto conocido para el observador que está en un lugar no habitual regresa a su emplazamiento normal. Parece ser la etapa 2 de un jott paseador.



Felíz Domingo para todos!!!!!!!!!

1 comentario:

Sony dijo...

llevo algunas semanas queriendo editar este articulo,lo que no sabia es que lo colocaria hoy debido a algo insolito que me ha pasado esta mañana.ayer me compre unos pendientes muy bonitos,me los coloque por la tarde,no sali mas de casa y por la noche me fui a dormir.aca viene lo enexplicable,cuando me levante descubri que me faltaba un pendiente,me toque el pelo para ver si estaba enganchado en el,nada,luego revise la cama tres veces,nada,mire dentro de los alhajeros por si media dormida me lo habia quitado y colocado alli,nada,no esta,es como si se hubiera esfumado,mire hasta debajo de la cama,pero no aparecio.
hace ya como dos años perdi tambien aqui en la casa un anillo,lo busque por todas partes ya que la noche anterior lo llevaba colocado en mi dedo,a la mañana siguiente me canse de buscarlo,no aparecio,pero al cabo de un mes y aca viene lo insolito,aparecio dentro de un bolso,yo en ese momento pense,abre metido la mano en el bolso aquella noche y el anillo se salio y quedo alli,pero lo raro es que no recuerdo haberlo hecho.lo del pendiente me tiene perpleja,es como si se hubiese esfumado,no esta por ningun sitio.
creer o reventar,como se suele decir.

mariposas

.....

.....