"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

24 febrero 2010







"El origen de las supersticiones"

Desde épocas primitivas, los mitos y leyendas dirigían la vida de los mortales. Con el tiempo y el devenir de las ciencias naturales, muchas de las creencias que en su momento fueron religiosas se volvieron supersticiones, creencias extrañas a la fe religiosa y contrarias a la razón, incluso obsesivas para algunos.

Herradura

El hombre primitivo, lanzado a un mundo lleno de peligros y aventuras, llegó a la conclusión de que debía haber algo más allá de lo que podía ver. Por ello, entre todas las creencias supersticiosas que hemos heredado, tienen mayor importancia aquellas destinadas a protegernos del mal: acciones y objetos fetiches que nos ayudan a detener cualquier amenaza.

*La herradura*

Colgar en algún sitio una herradura, el calzado de los equinos, está considerado como el más universal de todos los amuletos de la suerte. Los griegos introdujeron la herradura en la cultura occidental en el siglo IV, y la consideraban un símbolo de buena suerte, pues estaban hechas de hierro, un elemento que se creía que ahuyentaba el mal. Además, su forma emulaba la luna en cuarto creciente, que se consideraba símbolo de fertilidad y fortuna.


Luego, los romanos se apropiaron de este objeto y su creencia pagana en sus poderes mágicos pasó a los cristianos, que dieron a esta superstición su versión basada en San Dunstan.

La leyenda atribuye a San Dunstan el haber otorgado a la herradura, colgada sobre la puerta de una casa, un poder especial contra el mal. Herrero de profesión pero que llegaría a ser arzobispo de Canterbury en el año 959, Dunstan recibió un día la visita de un hombre que le pidió unas herraduras para sus pies, unos pies de forma sospechosamente parecida a pezuñas. Dunstan se dio cuenta de que se trataba de Satanás y explicó que, para realizar su tarea, era necesario encadenarlo a la pared. Así, el santo procuró que su trabajo resultara tan doloroso que el propio Diablo encadenado le pidió misericordia.

Dunstan se negó hasta que el diablo juró no entrar nunca en una casa donde hubiera una herradura colgada sobre la puerta. Pero no podía colgarse de cualquier forma; sus extremos debía estar hacia arriba, pues de lo contrario su reserva de suerte se vaciaba.

En la Edad Media, se creía que las brujas se desplazaban montadas en escobas porque temían a los caballos, y que cualquier elemento relacionado a los equinos, especialmente su herradura de hierro, las ahuyentaba. La mujer acusada de brujería era enterrada con una herradura clavada en la tapa de su ataúd para impedir su resurrección.

En Rusia, los herreros que forjaba herraduras eran considerados capaces de realizar “magia blanca” contra la brujería, y los juramentos solemnes relativos al matrimonio, los contratos comerciales y las compraventas de propiedades no se prestaban sobre una Biblia, sino sobre los yunques utilizados para martillear las herraduras.

*La pata de conejo*

Se dice que cargar con una pata de conejo atrae la buena suerte. Antiguamente, se creía que ésta poseía poderes mágicos. La suerte que se le atribuye proviene de una creencia arraigada en un antiguo totemismo, pues el hombre primitivo sabía que los humanos descendemos de los animales, y por ello cada tribu tenía un animal como mascota, tal como hacen los equipos de algunos deportes para atraer la buena suerte.

Los celtas creían que el conejo, al pasar mucho tiempo bajo la tierra, podía comunicarse el mundo subterráneo de las deidades, y por esto, disponía de información que era negada a los humanos. Además, la indiscutible fecundidad de los conejos contribuyó a relacionarlo con la buena suerte y la prosperidad. Poseer cualquier parte del conejo, como la cola, una oreja o una pata, aseguraba la buena fortuna.

*¡Toca madera!*

Como dice la canción de Serrat, tocar madera contribuye a la buena suerte. Su origen se ubica en los árboles de roble con los indios norteamericanos hace unos 4.000 años, y más tarde con los griegos. Ambas culturas, al observar que el roble era alcanzado frecuentemente por el rayo, pensaron que era la morada del dios de los cielos, según los indios, y de Zeus, según los antiguos griegos.

En Europa, durante la Edad Media, los eruditos cristianos aseguraban que la superstición de tocar madera se originó en el siglo I, y procedía de la crucifixión de Cristo en una cruz de madera. Tocar madera en señal de esperanza era un sinónimo de la plegaria de súplica.

Otras culturas reverenciaban diferentes tipos de árbol, a los que dirigían plegarias. También se creía que los malos espíritus, celosos de las buena noticias, se ahuyentaban con los sonidos fuertes, como el de golpear tres veces una madera.

En Holanda se adhirieron a la superstición de tocar madera, sin importar el tipo; lo que importaba era que la madera estuviera sin barnizar, sin pintar, sin tallar y sin ornamentación.

Si siempre te has preguntado a qué se debe la mala suerte del número 13, la fatalidad de romper un espejo o porqué no se debe pasar bajo una escalera, hoy te enterarás de las razones.

Las supersticiones se basan en la creencia de la suerte y la magia, a pesar de ser ilógicas, son una forma de sentir que las cosas están bajo control.

El número 13

Sobre todo en los EEUU abundan los edificios que no incluyen el número 13 en sus pisos, como también aviones que no tienen fila 13, entre otras cosas. Esta creencia de la mala suerte de este número radica en que había 13 personas en la Última Cena.

Gatos Negros

En algunos países el que un gato negro se cruce por el camino de una persona es señal de mal augurio. La creencia se remota a la época medieval en la cual se creía que las brujas se convertían en estos animales para hacer sus fechorías.

Romper un espejo, 7 años de mala suerte

Esta superstición tiene origen en la época de los romanos, quienes fueron los primeros en crear espejos de vidrio. Pero no solo ellos creían en el poder del espejo, también en china, África e India se considera que este objeto tiene el poder de atesorar el alma de quien se refleja, y si éste lo rompe, su esencia quedará presa en el espejo.

Pasar bajo una escalera

Además de no ser una actividad segura, caminar bajo una escalera es augurio de mala suerte. Esta creencia procede del hecho de que una escalera abierta forma un triángulo y los triángulos se consideran un símbolo de vida. Pasar por ellos es tentar a la suerte, ya que además representan a la Santísima Trinidad, y al pasar por debajo de la escalera se estaría rompiendo este significado.

Tirar sal por encima del hombro

Muchas personas cuando derraman sal accidentalmente, toman un puñado y lo arrojan por encima del hombro, esto es por la leyenda de que el diablo está siempre detrás de ti, y al hacer esto la sal le quemaría los ojos.

También la costumbre de arrojar sal por encima del hombro se debe a que antiguamente se trataba de un bien caro, y la superstición del diablo que acecha se vincula a reprender al derrochador.

Abrir un paraguas bajo techo


Posiblemente se deba a que los paraguas fueron usados para protegerse del sol y abrirlos en un lugar cerrado era un insulto al Dios Sol. Otra teoría es que un paraguas protege contra las tormentas de la vida, y el abrirlos en casa es un insulto para los guardianes del hogar.

Quetengasunbonitodia-4.gif Que tengas un bonito dia-4 image by deina37

Y muchas gracias por tu visita!!!!!!!

8 comentarios:

Sony dijo...

no soy supersticiosa,pero recuerdo que hace muchos años atras rompi un espejo si querer y no se si fueron 7 años,pero tuve un buen tiempo con una mala racha que no habia forma de que pasara de una buena vez,asi que creer o reventar como decimos en mi tierra.desde entonces cuido mucho de que no se me vuelva a romper ningun espejo.

un abrazo fuerte y que tengan todos un bonito dia!!!!!!!!

TIHADA dijo...

HOLA SONY!
Te confieso que algunas de estas las practico, jaja!
En cambio el 13 es un número maravilloso para mí, especialmente porque es el día que recordamos a María Rosa Mística, cuyo santuario está cerca de donde vivo
UN ABRAZO!

Sony dijo...

hola tihada,gracias por tu visita!!!!!
para mi el numero 13 tampoco es un numero de mala suerte,al contrario,es uno de mis favoritos.

te mando un fuerte abrazo!!!!!!

hasta prontito.

Adriana Alba dijo...

Guauuu, cuántas que hay, algunas las conocía otras no, es súper interesante, forman parte del folklore de los pueblos, en kabaláh, también hay varias, muchas culturas y tradiciones mencionan las supersticiones!

Seguimos aprendiendo, que bueno!
Abrazos.

TIHADA dijo...

REGRESO PARA DECIRTE QUE TENÉS UN REGALO ESPERÁNDOTE EN MI BLOG!
ABRAZO!

Sony dijo...

hola adriana!!!

tambien me paso como a ti,algunas supersticiones las conocia,pero muchas otras no,aunque debe haber muchas mas,ya si un dia encuentro algo mas sobre este tema prometo compartilo con todas ustedes.

un fuerte abrazo adriana y gracias por tu visita y comentario.

Sony dijo...

hola tihada!!!!!
hay que emosion,que abra esperandome en tu blog,aunque sea lo sea lo recibire con mucha alegria y afecto.

muchas gracias tihada por acordarte de este rinconcito.

un fuerte abrazo y me voy para tu blog,alla voyyyyyyyyyyyyy!!!!!!!

Sony dijo...

muchisimas gracias tihada por este precioso premio,gracias por acordarte de nosotras,sera un honor tener este premio adornando nuestro rinconcito.
mi gratitud para ti y en nombre tambien de mi amiga erika que aunque ahora no esta participando este blog es tambien de ella.

un fuerte abrazo!!!!!!!!

mariposas

.....

.....