"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

04 febrero 2010




"El soldado de los milagros,casi 60 años de misterio y devoción"

La de Benito López Franco, conocido popularmente como el "soldado de los milagros", es la tumba más venerada del cementerio de Melilla,España y en la que, 59 años después de su muerte, rodeada de un gran misterio y leyenda, los melillenses hacen una parada obligada.


Como todos los años desde hace más de tres décadas, los familiares del "soldadito", como se le conoce cariñosamente, se han traslado desde Cetina (Zaragoza), el pueblo natal de Benito, y en el que se tiene constancia de la gran veneración que se tiene en Melilla hacia su paisano.

Entre ellos se encuentra José López, hermano del difunto, quien ha expresado el agradecimiento de su familia a los melillenses que, no sólo por el Día de los Difuntos, sino en todas las épocas del año, cuidan y llenan de flores su sepultura.



José dice que la familia desconoce cómo comenzó a surgir la devoción hacia el "soldado de los milagros", pero todo apunta a que se debe a las extrañas circunstancias en las que se produjo su muerte.


Benito fue encontrado muerto el 17 de enero de 1950 en el botiquín del Hospital Militar, cuando sólo tenía 22 años, apenas unos meses después de haber llegado a Melilla para hacer el servicio militar en Regimiento de Infantería número 52.

La versión oficial habla de un suicidio, algo que la familia no ha asumido como tal y que, en la ciudad, descarta no sólo la rumorología, sino el trabajo de algunos historiadores.
Lo que es un secreto a voces habla de que "la buena planta" de Benito enamoró a la hija de un alto mando militar de la época, comprometida a su vez con el hijo de otro oficial.

En aquel entonces el amor entre un simple soldado y la hija de uno de los jefes era algo impensable, por lo que la opción más lógica era la del traslado de aquel soldado, que tendría que haberse producido el 20 de enero de aquel año, tres días después de su muerte.

Desde prácticamente ese momento, comenzó una veneración que continúa hoy casi sesenta años después de su muerte, una "santidad popular" que la familia prefiere por encima de cualquier otro reconocimiento. José López destaca el fervor que se le tiene a su hermano, un joven que siempre quiso "triunfar en la vida", algo que no pudo conseguir pero que, sin embargo, está consiguiendo tras su muerte, señala su hermano emocionado.

La primera visita de los familiares se produjo en 1975 debido a que hasta Zaragoza llegó la leyenda de el "soldado de los milagros" y desde entonces muchas personas son las que se han acercado a ellos para comentarles que se les ha resuelto un problema, a través de la intercesión de Benito.



La familia manifiesta que hay quienes les ha animado a proponer la beatificación de Benito, del que dicen que defiende su inocencia realizando milagros, pero se niegan a ello porque temen que al final haya quien intente comercializar esta devoción popular intentando vender estampas o recuerdos. “Preferimos que la gente de forma anónima siga viniendo porque considere que Benito les ayuda". La familia afirma que nunca se llevará los restos de Benito porque están felices del cariño que le presta Melilla. Además, su família manifestó su satisfacción por la decisión del Gobierno local de dar a una calle de la urbanización 'La Quinta', de reciente construcción, el nombre de Benito López Franco, el 'Soldado de los Milagros'. José López Franco declaró que aún recibe llamadas de personas de diferentes puntos de la geografía española que han visitado la tumba de su hermano y aún, después de 56 años desde su muerte, cuando viene a la ciudad, los melillenses hacen preguntas entorno al misterio de su muerte.




Al igual que todos los melillenses que le rinden devoción declaran que algún milagro sí se les ha cumplido gracias a la mediación de Benito López Franco. Su hermano recordó el caso de un chico zaragozano que padecía leucemia y que, gracias a la imagen de este soldado se curó milagrosamente.

"Cada año que venimos hay más flores", resalta José, junto a la tumba de su hermano, donde también se pueden ver decenas de objetos, entre ellos, muchos enseres militares.
Los familiares de Benito no entran en si el joven militar realiza milagros, sólo agradece el cariño del pueblo melillense y defiende una y mil veces que el joven no se suicidó, sino que murió a manos de quienes atendieron órdenes de un personaje de alta graduación que se oponía a la supuesta relación amorosa que el mencionado soldado zaragozano mantenía con una chica de la ciudad.



Muchas gracias por visitarnos
y disfruten de un bonito día!!!!!!!!!!!



1 comentario:

Sony dijo...

la historia de este soldado creo que no solo deja perplejos a quienes han pasado por su tumba en melilla y han visto las flores que adornan su tumba,sino que lo que mas sorprende es la cantidad de personas que pasan por alli para pedirle un milagro,y no son solo catolicos,hay personas de otras religiones.aqui en el articulo no se hace referencia de los milagros,pero son muchisimo.
solamente es una cuestion de fe y quienes se acercan a la tumba del soldado tienen la plena conviccion de que les realizara el milagro.
un abrazo para todos y espero les guste la historia del soldado de los milagros.

mariposas

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