"Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la Valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar. Descubre la Vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la Esperanza y vive en su Luz. Toma la Bondad y dónala a quien no sabe donar. Descubre el Amor y hazlo conocer al mundo". Mahatma Gandhi

02 febrero 2010



"Fóbias"
Las personas con fobias suelen saber que sus temores no tienen fundamentos, pero por lo general huirán de él y tratarán de hacer todo lo posible para evitar el objeto de su temor.



Agorafobia



La agorafobia es el temor a encontrarse en situaciones en las cuales la persona no puede obtener ayuda o no puede escapar. Casi siempre involucra el temor de cruzar la calle o de encontrarse en espacios abiertos o públicos, particularmente si estos tienden a estar atestados. Algunos ejemplos son las tiendas, iglesias, elevadores o simplemente una calle concurrida.
Las personas con agorafobia suelen evitar las situaciones que temen, llegando a veces al extremo de no dejar su propio hogar sin la compañía de un familiar o un amigo. Este trastorno puede entorpecer enormemente las actividades cotidianas.

Fobia social



Las fobias sociales hacen que la persona tenga miedo de ser vista o humillada mientras realiza una actividad social. Pero esto va mucho más allá del nerviosismo o la tensión normal frente a estas situaciones. Las fobias sociales son temores irracionales y las personas que sufren este trastorno suelen evitar las situaciones a las que temen.
La fobia social más común es el temor a estar frente a otras personas, como en el caso de un discurso o actuación. Pero algunas veces las actividades más normales o rutinarias -comer, escribir un cheque, e incluso las relaciones sexuales- pueden ser una fuente de temor. Por lo general, los agorafóbicos temen, y tratan de evitar, las situaciones donde es necesaria la interacción con otras personas. Como otros trastornos de ansiedad, la agorafobia puede incapacitar enormemente a la persona que la padece.

Acrofobia



Se denomina acrofobia al miedo irracional e irreprimible a las alturas. Al igual que otras fobias, la acrofobia genera fuertes niveles de ansiedad en los individuos que la presentan, lo que induce una conducta de evitación de la situación temida. En este caso, las situaciones con una altura notable, como asomarse a un balcón, encontrarse al borde de un precipicio o estar en un mirador elevado, son típicas de este tipo de fobia.

El tratamiento más común para ésta, y en general, para todas las fobias, es una terapia de "habituación", en la que el terapeuta enseña al paciente a utilizar técnicas de relajación para enfrentar las situaciones estresantes, y lo somete gradualmente a las situaciones donde la fobia se presenta, para que el miedo vaya disminuyendo.

claustrofobia



Como la claustrofobia es un miedo a los espacios cerrados, se suelen evitar los ascensores, túneles, el metro, habitaciones pequeñas, el uso de técnicas de diagnóstico médico como el TAC o la RMN...

La persona claustrofóbica no tiene miedo al espacio cerrado en sí mismo, sino a las posibles consecuencias negativas de estar en ese lugar, como quedarse encerrado para siempre o la asfixia, por creer que no hay suficiente aire en ese espacio cerrado.

La mayoría de los espacios pequeños y cerrados suponen un riesgo de quedarse encerrado, como en un ascensor, y una limitación de los movimientos, por lo que las personas con claustrofobia pueden sentirse muy vulnerables al limitarles de esa forma los movimientos.

Cuando una persona que sufre claustrofobia anticipa que va a entrar, o entra, en un espacio cerrado, experimenta una reacción de ansiedad intensa como falta de aire, palpitaciones, mareo, etc. Debido a estos síntomas, normalmente se evitan los espacios cerrados. Por ejemplo, subir por las escaleras 12 pisos antes que usar el ascensor, negarse a que le practiquen un TAC incluso cuando es necesario, no utilizar el tren o el metro, etc. Como en otras fobias específicas, la respuesta de ansiedad disminuye considerablemente cuando la persona abandona el sitio cerrado.

Aracnofobia


La aracnofobia es el miedo (o fobia) a las arañas. Es de las fobias más comunes, y posiblemente la fobia de animales más extendida. Las reacciones de los aracnofóbicos frecuentemente parecen irracionales a otras personas, e incluso al propio afectado. Procuran mantenerse alejados de cualquier sitio donde creen que habitan arañas, o donde han observado telas de araña. Si ven una araña de lejos, quizá no puedan entrar en la zona, aunque sea espaciosa, o al menos tendrán que hacer antes un esfuerzo para controlar su pánico, que se caracteriza por sudoración, respiración rápida, taquicardia y náusea. El miedo a las arañas puede determinar el lugar donde el fóbico decide vivir, o el sitio al que acudirá en vacaciones, y limitar los deportes o pasatiempos de los que puede disfrutar.

Como la mayoría de las fobias, la aracnofobia se puede curar con tratamiento psicológico. Lo habitual es usar métodos que exponen gradualmente al fóbico al animal que le aterroriza (desensibilización sistemática), pero también se han propuesto sistemas de choque en los que la exposición es de gran intensidad y se realiza súbitamente.

Aerofobia


La aerofobia o miedo a volar es el temor o fobia a volar en aviones. Puede ser una fobia por sí misma, o puede ser una manifestación de una o más fobias, como la claustrofobia (el miedo a los espacios cerrados) o acrofobia (el miedo irracional e irreprimible a las alturas). Puede tener otras causas. Es una síntoma en vez de una enfermedad, y causas distintas pueden dar lugar a la aerofobia.

La aerofobia recibe más atención que la mayoría que otras fobias porque los viajes en avión son a menudo difíciles a evadir, especialmente en los campos profesionales, y también porque la fobia es extendida, afectando a una minoría significante de la población. El miedo a volar puede parar que una persona vaya de vacaciones o visite a familia y amigos, y puede destruir la carrera de un empresario si el empresario ha de viajar para comercio.

A pesar de su ubicuidad, el transporte aéreo comercial continúa a causar que una propoción significante del público y algunos miembros de la tripulación de cabina[1] se sientan la ansiedad. Cuando esta ansiedad alcance a un nivel que afecta a la capacidad de una persona para volar, se convierte en aerofobia.

Hay un punto de vista que un miedo a volar es completamente racional, y revela mucho sobre lo que pensamos del riesgo - concentrando en la cantidad de un riesgo y no en su calidad. El historiador británico, Dr. Ian Mortimer quien presentó este punto de vista ha comparado la denegación de alguien a volar a las precauciones tomadas por el gobierno británico para erradicar la Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob - aunque el riesgo es muy pequeño, el horror de que se haga realidad es suficiente para justificar su eliminación.

Necrofobia



Necrofobia o Thanatofobia es el miedo o fobia a la muerte o a las cosas muertas (ej. cadáveres) así como las cosas asociadas a la muerte (ej. ataúdes). El término se deriva del griego nekros para “cadáver” y phob para “miedo”. El último término se deriva de Thanatos (θάνατος: “muerte”), el personificador de la muerte. El uso diferencia, aunque en discurso común los términos se utilizan alternativamente. Thanatophobia incluye sino no se limita al miedo de la muerte o de morir personal.

Nictofobia




Miedo a la oscuridad.

Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a la oscuridad o a la noche. También se conoce como acluofobia, escotofobia, ligofobia o mictofobia.

En el caso del término nictofobia, se refiere principalmente al miedo a la noche. Es común en los niños, un poco más raro en adultos, generalmente es causado por el hecho de que la persona no puede ver en la oscuridad y se le teme a lo que no se puede ver. Y, en lugares mal iluminados, las cosas parecen ser lo que no son. Más allá de que la ciencia afirme que el miedo es irracional, y que aquello a lo que se teme no es real, esto no alivia el pánico.

Hemofobia



La hemofobia es el miedo o fobia, a la sangre. Por lo general los hemofóbicos suelen evitar las agujas u objetos punzocortantes. Esta fobia puede estar relacionada con la belenofobia, que es el miedo a los objetos cortantes.

Brontofobia



Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a los rayos y truenos de las tormentas.

Las personas que la padezcan sufrirán aunque puedan darse cuenta de que los truenos no constituyen una amenaza hacia su integridad física. Alguien con esta fobia estará alarmado tanto antes como durante las tormentas. Si se encuentran al aire libre durante una tormenta eléctrica, padecerán los síntomas de la ansiedad, mientras que si están dentro de la casa, es posible que tiendan a esconderse bajo la cama, detrás del sofá, en los armarios, etc.
Durante los meses de verano, cuando son más frecuentes las tormentas eléctricas, personas con brontofobia se obsesionan por mirar el pronóstico meteorológico, y elige permanecer adentro de su casa cuando hay tormentas anunciadas, o incluso cuando empiezan a formarse nubes negras en el cielo. Dependiendo el grado de la fobia, estas personas experimentan temor a medida que se acercan los meses de verano. Esto se debe a que son conscientes de que su vida cotidiana se verá interrumpida: en algunos casos extremos se les dificulta asistir al trabajo y continuar con sus actividades rutinarias

Algofobia



Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a sentir dolores.


Coulrofobia


La coulrofobia es la fobia o miedo irracional a los payasos[1] . En discusiones sobre las causas de la coulrofobia, los pacientes coinciden en que lo que más les aterroriza de los payasos es el maquillaje excesivo, a menudo acompañado de la nariz roja y del color extraño del cabello, que ocultan su verdadera identidad.

Los afectados a menudo adquieren este miedo después de haber tenido alguna mala experiencia con alguno de ellos, o de haber visto un retrato siniestro en medios audiovisuales.

No todos los que sufren esta fobia experimentan el mismo grado de miedo.

Un estudio experimental que se llevó a cabo en la Universidad de Sheffield descubrió que los niños llegan a espantarse incluso si la decoración de los hospitales tiene imágenes de payasos.[2] También puede presentarse coulrofobia ante el rostro pintado de una persona (ante la idea de esconder los rasgos bajo una capa de pintura facial).



Que tengas un bonito día
y muchas gracias
por visitarnos!!!!!!!!


3 comentarios:

Adriana Alba dijo...

Guauuuu... cuántas fobias, algunas las conocía, otras no, por ejemplo la de los payasos. Una de mis hijas cuando era pequeña le tenía mucho miedo a los payasos. Así que ni te cuento de pasar por Mc. Donald's !! jajaja


Abrazos!!

Mariajoriso dijo...

Buen articulo ser conciente de las fobias es un paso importante.
Buena semana.
riso abrazos
mariajoriso

Sony dijo...

asi es chicas,las fobias son un tema muy delicado,yo le tengo fobias a las agujas,es un tema de no puedo superar,la ultima vez en el dentista la pase muy mal,tuvo que tranquilizarme el dentista porque casi me da un ataque,que horrible.
las alturas tambien me dan miedo,ni decirles lo que sufro arriba de un avion porque mi cuerpo es sencible y cada bajada o subida lo siento muchismo,quizas mas que otras personas.
les mando un fuerte abrazo a las tres y me alegro mucho que les haya gustado e interesado mi articulo.
eri,cuidate de las arañas,no les tengo fobia pero si respeto.
besitossssssssssssssss

mariposas

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